ABADÍA DE MAILLEZAIS

En esta guía de viaje de www.elmundosevebien.com vamos a hablar de nuestra visita a la Abadía de Maillezais, (Saint-Pierre). Una Abadía muy bien conservada en un entorno natural privilegiando. ¡La Abadía de Maillezais se ve bien!

En la región de Países del Loira encontraremos muchos monasterios interesantes. Uno de los más conocidos y mejor conservados es el de Saint Pierre de Maillezais. En esta guía de viaje vamos a hablar de esta abadía y de nuestra visita.

Contaremos con todo detalle qué nos pareció la visita y algunos d los datos que más nos sorprendieron. Esta es una excursión perfecta para unas horas si estamos cerca de La Rochelle o de Niort.

Abadía de Maillezais

Abadía de Maillezais

LA ABADÍA DE MAILLEZAIS

Antes de iniciar nuestro viaje, vamos a poner a la Abadía de Saint-Pierre en el mapa. Daremos una serie de datos históricos importantes para disfrutar más aún de la visita a esta preciosa Abadía.

ENTORNO DE MAILLEZAIS

La Abadía de Saint Pierre de Maillezais está en Maillezais. Os parecerá asombroso pero es así. Maillezais está en la comarca de Países del Loira, entre la Roche, Niort, y La Rochelle.

Para llegar hay que tomar la A83 desde Niort dirección a Nantes y desviarse a la izquierda paseo Oulmes. La comarca es una zona tranquila y no muy saturada, lo que hará disfrutar con más tranquilidad de nuestra visita.

Dentro del interés de la zona está la llamada Marais Poitevin de la que hablaremos en otra guía. Se trata de una antigua zona de humedales, donde todo se encontraba antiguamente inundado y que ahora es una de las zonas más fértiles de Francia.

Guía de Marais Potevin

Embarcadero de Maillezais

Embarcadero de Maillezais

HISTORIA DE LA ABADÍA DE SAINT-PIERRE

Hacia los indicios del primer milenio, Maillezais era una isla en la que William d´Etoupe, el duque de Aquitania y Conde de Poitou tenía una casa para cazar.

En la época de la fundación de este monasterio, la zona estaba cubierto de agua, con islas entre los humedales. En 970 durante una cacería, el caballero llamado Graucelin siguió a un jabalí hasta las ruinas de una capilla. Emma la esposa del duque vio en esto una señal de dios y decidió construir un monasterio.

Alrededor del año 1005 el conde Guillermo III de Poiters, hijo del anterior, dio la fortaleza a la comunidad de monjes que comenzaron el traslado de su monasterio desde el que en adelante sería conocido como Saint-Pierre-le-Vieux. Después de llevar a buen término las construcciones y reformas pertinentes, en el año 1010 se consagró la nueva iglesia en el lugar actual.

Este nuevo establecimiento disfrutó de una larga época de prosperidad sobre todo gracias a las donaciones recibidas, en aquel tiempo la casa participó muy activamente en el proceso de desecación de los humedales.

Hacia el 1020 Maillezais fundió el priorato de Notre Dame de Vouvant recibiendo diversos ataques religiosos. De hecho en 1562 la catedral y monasterio resultaron dañados y saqueados a causa de las guerras de Religión.

Durante la primera mitad del siglo XVII la abadía se encontraba inmersa en un período de relajamiento de las costumbres y los monjes hacían vida casi secular. Todo ello hizo que en 1666 la diócesis fuera trasladada a La Rochelle y la comunidad resultó secularizada.

En 1791 este lugar fue vendido y pasó a manos privadas, seguidamente se convirtió en una cantera hasta que en 1996 las ruinas de la gran abadía fueron compradas por el Departamento de la Vendée para ser protegidas por su valor histórico.

Ruinas de Maillezais

Ruinas de Maillezais

 DATOS PARA LA VISITA DE LA ABADÍA

Ahora daremos unos datos importantes para la visita:

  • Es muy sencillo llegar a la Abadía. Desde Maillezais está muy bien indicado. Se aparca bien y no hay que pagar.
  • Hay unas mesas para pic-nic en la zona del parking. Ideal para reponer fuerzas, después de la visita
  • El horario es de 10:00 a 18:00. De miércoles a lunes.
  • La visita dura entre una y dos horas.
  • La visita sigue un circuito marcado, se puede hacer libremente.
  • El precio ronda los 10 euros.
Abadía de Saint- Pierre

Abadía de Saint- Pierre

NUESTRA VISITA A LA ABADÍA DE MAILLEZAIS

La visita a la Abadía comienza una vez que dejamos el coche en el parking. De allí entramos a una edificio de madera donde compraremos las entradas. Un dato importantes que que las entradas se compran aquí y no es posible hacerlo en la puerta de la Abadía.

En este edifico de recepción y con la entrada nos darán un libro (en francés o inglés) donde nos cuentan todo acerca de la visita, ya que la visita no es guiada. Aquí también aprovecharemos para ir al baño, ya que dentro de la Abadía no hay servicios.

Una vez compramos la entrada salimos de este edificio, y nos dirigimos a la Abadía. Una de las primeras cosas que nos encontramos antes de entrar, es el embarcadero. Podéis ver la foto un poco más arriba.

Como ya hemos comentado antes esta zona antiguamente estaba inundada de agua. Actualmente forma parte de un entorno llamado Marais Poitevin y muchos de los pueblos están conectados por canales. La abadía por tanto tiene su propio embarcadero, algo realmente curioso.

Allí nos encontramos con la puerta de acceso donde revisan nuestras entradas (repetimos que aquí no se pueden comprar) y comenzamos en camino por las afueras de la Abadía.

Antes de nada y según nos contaron a veces el recorrido se hace al revés. Pero nosotros lo contaremos según el orden en el que lo vimos, en la que la entrada es por la puerta más al sur del recinto.

El camino está muy bien señalizado guarda un sentido lógico de visita. Por este camino lo primero que vemos son las afueras de la Abadía con el verde de fondo. Un buen lugar para hacer fotos.

También y en medio del camino hay unos restos de estatuas y columnas de piedra muy divertidas. Hay que recordar que durante unos años la Abadía se desmanteló para extraer piedras para construcción. Por esto hay pocos restos de piedras bien conservadas.

Entrada a la Abadía

Entrada a la Abadía

Después la visita rodea a la Abadía y entramos al recinto por su lado norte. Allí vemos los restos del Monasterio, con algunos arcos aún en pie, aunque con pocas piedras. Lo que sí está muy bien cuidado son las instalaciones exteriores, aunque casi todo está derruido, es posible ver los pilares de la estructura de lo que fue esta gran Abadía.

Luego la visita entra en las ruinas y subes hasta lo alto del edificio desde donde se tiene unas vistas impresionantes. Por un lado se ve toda la planicie del humedal de Maillezais. Y por otro los restos de la abadía desde arriba.

Además durante la visita y activados por detectores de movimiento, hay sistemas de grabación (en francés) donde nos van contando las historia del edificio. Con nuestro francés medio intentamos poner atención, aunque lo más fácil sin duda es entender lo justo y el resto echarle imaginación.

Una de las cosas más divertidas de la visita es bajar a las salas subterráneas. Tan solo quedan las paredes y no hay ningún tipo de adorno ni elemento decorativo pero resulta impresionante ver la construcción en piedra de estas salas.

En alguna de ellas (en la última del recorrido y la única que está techada) hay una sala en la cual se proyectan imágenes y grabaciones contando lo que era la vida en este monasterio. Merece la pena verlo, porque el montaje es bastante visual.

Además aquí en temporada de verano se organizan conciertos de música clásica ya que las condiciones acústicas de la sala son realmente buenas.

Y con esto llegamos al final del recorrido que nos saca por un portón grande al edificio de admisión y al parking.

Cripta de la Abadía

Cripta de la Abadía

LA ABADÍA DE MAILLEZAIS SE VE BIEN

No somos grandes eruditos. Nos encanta viajar y somos muy curiosos pero nos reconocemos unos ignorantes de la arquitectura y de la historia de la humanidad. Hasta tal punto que recorrer la Abadía de Maillezais, nos hizo confirmar lo poco que sabemos de la historia de Francia.

A pesar de eso, lo que realmente nos gusta de los viajes es que en sitios como la Abadía de Saint Pierre de Maillezais dejamos volar la imaginación y con la mínima información histórica como capaces de imaginarnos con era la vida entre estas monumentales piedras.

Visitar la Abadía de Maillezais es una actividad viajera ideal para gente que va destino a Bretaña o que está recorriendo el departamento de Países del Loira. En un par de horas descansaremos e la carrera y descubriremos un sitio no muy conocido por los turistas, pero sí por los viajeros. Un lugar lleno de magia y de historia.

Y aunque es cierto que casi todas las edificaciones están en ruinas, es una forma de sumergirse por unas horas en la historia vida de Francia, cuando los Monasterios eran piezas fundamentales de cultura y la educación de la sociedad.

Despedimos a la Abadía de Saint Pierre de Maillezais para continuar nuestro camino y seguir teniendo la suerte de encontrar escenarios como este, donde seamos capaces de dejar volar la imaginación, al menos por un par de horas. ¡La Abadía de Maillezais se ve bien!

 

La Abadía de Maillezais desde arriba

La Abadía de Maillezais desde arriba

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Acerca de Marcos

Musico, viajero y entusiasta

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