Comer en BÉLGICA

En esta guía gastronómica de www.elmundosevebien.com vamos a hablar de qué podemos beber y comer en Bélgica. Cuales son los platos más típicos y qué tesoros culinarios nos podremos encontar allí. ¡Bélgica sabe bien!

Ya sabéis que somos de los que pensamos que cuando uno viaja, es muy divertido también hacerlo con el estómago. Por eso en cada país que viajamos nos encanta probar de todo, y en particular aquello típico que solo se puede probar allí.

Pero no es solo la comida en sí, también hace mucho dónde comerlo, me explico. No es lo mismo comerse un perrito en el salón de tu casa que en Battery Park, mirando el skyline de Nueva York por ejemplo.

Y es que sin desmerecer otras cosas, algunos de los momentos más inolvidables de los viajes, son comiendo. Cosa que luego se agradece cuando podemos probar esos platos en nuetro país de origen y sentir como que viajamos otra vez.

Y dentro de nuestro viaje a Bélgica, descubrimos muchos tesoros de comer y sobre de beber, y es que aunque uno posea mucho de cerveza, en Bélgica siempre hay una que te encantará.

Eso sí, antes de empezar con esta entrada, nos gustaría citar estas guías complementarias disponibles en este blog de Bélgica, que os ayudarán de decidir las posibles alternativas de viaje. ¡Bélgica se ve bien!

A comer!

A comer!

QUÉ BEBER EN BÉLGICA

Empezamos este recorrido por el estandarte de la gastronomía de Bélgica, la cerveza. No hay ningún país con tantas variedades de cervezas como aquí. Desde las marcas conocidas como Jupiler, Maes o Stella Artois, hasta las cervezas más fuertes como Judas o Duvel, pasando por las cervezas elaboradas en recónditas abadías que son las seis Trappist.

Pero no es solo la cerveza, también hay licores muy típicos que aunque a lo mejor no son originarios de Bélgica, es como si lo fueran, porque los encontraremos en cualquier carta. Pero empecemos por la cerveza.

CERVEZA

Algunas de estas cerezas alcanzan los 7 y 11 grados con lo que no están hechas para beberse rápido, porque las consecuencias pueden ser terribles. También hay un detalle que nos llamó bastante la atención, cada marca tiene su vaso correspondiente, con su propio diseño. Detalle no apto para cleptómanos.

En cada ciudad tendremos nuestras propias marcas de cerveza. es muy normal pedir la carta de cervezas locales. ¿Por qué repetir teniendo tantas diferentes?

Cervezas en Brujas

Cervezas en Brujas

La historia de la cerveza es muy curiosa. resulta que en tiempos de la peste en la Edad Media, San Arnold recomendaba la aparentemente loca idea de beber cerveza en e vez de agua, ya que que como el agua para elaborar la cerveza se hervía, era menos mortal que el agua.

Esta excusa salvó a miles de personas y al cerveza se convirtió  en la bebida del día a día. Al principio era más como una hidromiel de cebada, más tarde se fueros añadiendo especies para potenciar su sabor.

Durante el siglo XIX los monasterios que habían sido saqueados por la Revolución francesa, empezaron a elaborar cerveza para mejorar sus ingresos y poder reconstruir sus abadías. Estos son algunos ejemplos:

Oerbier: De Essen (Disminuike)

Pannepot: De Woesten

Garre: De Brujas

Airman: De Bastonia

Alpaïde: De Hoegaarden

Brugse Zot: De Brujas

 

 

Cerveza de Gante

Cerveza de Gante

Luego están las Cervezas Trapenses, las cuales se elaboran exclusivamente en seis abadías cisctercienses, y que son la esencia de las cervezas belgas. Son la Chimay, Orval, Westmalle, Rochefort, Archel y la Westvleteren.

Otra variedad son las Cervezas Blancas, que son cervezas de trigo turbias y aromatizadas. La más conocida es la Hoegaarden o la Brugs Tarwebier

Y no hay que olvidarse de las Cervezas Lambic y afrutadas, especialmente hechas para la gente que no nos gusta la cerveza. Resulta que en el Valle del Senne unos microorganismos del ambiente hacen que la cerveza fermente espontáneamente. Para suavizar esta fermentación se endulza con caramelo (las faro), con cerezas (la Krick) o con frambuesas (la framboise).

Personalmente recomiendo al Krick, un descubrimiento d dmi amigo Bruno y que me encanto, aunque sea más de vinos que de cervezas.

Cerveza de fresa

Cerveza de frambuesa

LICORES Y VINOS

Pero no es tos la cerveza, también hay más vida detrás de el zumo de cebada fermentado. En Bélgica al igual que en Francia o Muchos países de Centroeuropa, hay mucha tradición de hacer el aperitivo, o de simplemente tomarse algo antes o después de cenar.

Por eso en cualquier terraza nos encintaremos una carta de bebidas muy extensa, habrá de todo, aunque no sea concretamente de Bélgica. Por ejemplo en todas las cartas encontraremos nuestra bebida veneciana favorita: El Spritz.

Este vermut espumoso con sabor a cereza, tienen un punto amargo que al principio molesta, pero que luego engancha. Se toma frío con hielo. Hay algunos que ya vienen preparados y otros que los hacen como si fuera un cóctel. Hablamos más de el en nuestro viaje por Centroeuropa cuando estuvimos en Venecia.

Spritz

Spritz

Otro que descubrimos en este viaje fue el Kirsch, que es un licor alemán de cerezas, un aguardiente típico d ella selva negra alemana. Al igual que el Spritz es algo amargo y en algunos sitios puede servirse a temperatura ambiente o incluso caliente.

Es posible que esto no guste a todo el mundo sobre todo si se prueba la primera vez, porque es algo amargo, pero luego llga a gustar después de varios tragos.

En cuanto a los vinos, son muy famosos los del Valle de Mosa o de Luxemburgo. Os recomendamos visitar la guía de qué comer en Luxemburgo, porque allí hablamos más de ellos.

Guía gastronómica de Luxemburgo

http://www.elmundosevebien.com/comer-en-luxemburgo

Kirsch

Kirsch

PARA ALMORZAR

Y ya pasando a comer y teniendo en cuenta que es necesario comer algo con estas cervezas tan fuertes o los vermuts del aperitivo, vamos a hablar de algunas d ella comidas socorridas que podremos encontrar en cualquier esquina y que nos llenarán la tripa, al menos por unas horas.

De influencias francesas, algo que nunca falta en ninguna tienda de alimentación o panadería groumet son los croques. Lo que llamamos sandwiches mixtos de toda la vida, a que los venden ya hechos. En los restaurantes te los pueden servir con un huevo frito por encima (Croque madame) mientras que el Monsieur, solo lleva queso y jamón de York. ya hablamos de los Croques el al Guía de París.

También podremos encontrar muchas variedades de Croques en función d ella zona de Bélgica, como hemos dicho es un producto francés pero muy instaurado en Bélgica.

 

Croques Belgas

Croques Belgas

Y de influencia alemana, está una de nuestras perdiciones de fast food. también hablamos de él en nuestra Guía de Berlín, el famoso y único Curry Wurst. Esta salchicha especiada con salsa de Ketchup y toque de curry es realmente adictiva.

En cuanto vimos que en Amberes había un sitio bastante popular de frites y currywrust no lo dudamos ni un momento. Nos encantan y por eso lo recomendamos aunque sea más algo alemán que belga.

 

Currywrust

Currywrust

Otra opción es aplacar el hambre degustando alguno de sus famosos quesos o foies. Es cierto que Francia tiene la fama, pero en Bélgica tienen muy buenos quesos y a buenos precios.

Los podemos encontrar en mercados artesanos o supermercados. Los hay de todos precios y tipos, y son ideales para llevar en la mochila por si entra el hambre y hacer un pequeño almuerzo.

Quesos Belgas

Quesos Belgas

También es algo muy típico en la zona de la costa belga en concreto en Ostende, tomar un tentempié de pescado en los kioscos del puerto. Hay todo tipo de sushi y pescados ahumados. Somos conscientes que el sushi no es belga pero aquí lo han adaptado a su gusto.

para los amantes del sushi recomendamos entrar en nuestra guía gastronómica de Japón donde os contamos todas las formas y variedades de esta delicia de pescado.

 

Surimi en Ostende

Surimi en Ostende

También  en Ostende podemos probar delicias de pescado rebozado, puede que nos tengamos que pelear con alguna gaviota para que no nos roben la comida, pero formará parte del espectáculo de comer pescado fresco enfrente del mar.

En cuanto al surimi, nosotros recomendamos gastarse un poco más y comer el sushi recién hecho con pescado fresco.

Pescaito frito en Ostende

Pescaito frito en Ostende

QUÉ COMER EN BÉLGICA

Pero si tenemos más hambre y nos apetece comer algo más contundente, en Bélgica hay muchos sitios interesantes para comer. Además no es necesario dejar propina, al menos que nos hayan agasajado con el servicio.

Eso sí, queremos avisar que los horarios son bastante estrictos, tal vez no en Bruselas, pero sí en el resto del país. No es sencillo encontrar un lugar para cenar después de las 22:00 o para comer después de las 15:00 o incluso 14:30.

Siempre estará la opción del fast food, los kebabs (no hay muchos) o las grites, pero no deja de ser un último recurso.

Entre los platos que probamos durante el viaje y que más nos gustaron está una especie de musaka de berenjenagratinada. también lo hacen con endivias y llaman gegratineerde witloof/chicons au gratin.

En cuanto a las verduras está una especie de puré de patata muy popular que se llama Stoemp, y que lo sirve de guarnición de casi todo.

 

Berenjenas gratinadas

Berenjenas gratinadas

Pero yendo al plato estrella, y el que nos cansaremos de ver en todos los restaurantes están los Moules, los mejillones al vapor de toda la vida pero servidos en cazuela y con salsa especial.

Un plato suele rondar los 20 euros, aunque depende de los turístico que sea el sitio. Aunque una cazuela parezca mucho no hay que olvidar que todo es concha, con lo que una ración de un kilo, que suele ser la normal,  puede hacer que uno se quede incluso con hambre.

Moules belgas

Moules belgas

Yd e acompañamiento a los Moules, o en general a cualquier cosa están llas archifamosas Frites. Las patatas fritas de toda la vida pero que el Bélgica es el plato nacional por excelencia. No iremos a ningún sitio sin que veamos la opción de tomar una ración generosa de grites.

Ellos afirmas que ellos las inventaron, pero esto puede provocar más de una discusión si hay un francés delante. El truco está en que se fríen dos veces, la última justo antes de servir. Se sirven en un cucurucho de papel y con salsa, esto se llama a la andalouse.

En este plato hay que valorar donde lo comemos. El 85% del secreto de reste plato es el aceite con que se fría, el 15% restante es que la patata sea fresca y no congelada.

Por esto si vemos que el puesto de grites de turno huele a aceite quemado, o si es a última hora del día, casi seguro que las frites nos sabrán a rayos. Otro truco es ver si el puesto tiene mucho cliente local, los turistas nos tragamos todo, pero los locales saben elegir donde se puede comer unas buenas patatas fritas al estilo belga.

Se sirven con abundante salsa, que pueden cobrar aparte. Normalmente te echan mayonesa, vamos que luego habrá que andar mucho para compensar este pequeño pecado calórico.

Frites Belgas

Frites Belgas

La carne suele ser  de muy buena calidad, ya sea los clásicos Fillet Mignon o un Cordon Bleau, es bastante probable que la carne sea muy tierna y de buena calidad. eso sí, preparar el bolsillo.

Los guisos de conejo son bastante típicos au nque no es sencillo encontrarlos en los restaurantes comunes. Otros guisos tradicionales pero que también nos costará encontrar son el carbonade flamande, un estofado espeso con cerveza que lleva tacos de carne de buey.

Algo más turístico y económico son las famosas Boulettes, o albóndigas que se sirven de mil maneras, (según la carne) y la salsa con la que se hagan (tomate, queso, cerveza, bechamel, etc.). Siempre se acompañan de una ración de patatas fritas. Realmente saben a las albóndigas de toda la vida pero la salsa le da un toque distinto. Ideal para comidas contundentes.

Estas de la foto las probamos en un pub de Lieja. Fue una cena ligerita.

Boulettes Belgas

Boulettes Belgas

Y para rematar, algo también contundente son los costillares. Hay muchos sitios que ofrecen barra libre de costillares. Nosotros nos conformamos con una pieza. Esta en concreto la probamos en De Haan y venía por supuesto con una ración de frites.

También es acierto que aunque aparente mucho, casi todo es hueso, bueno las patata no, claro. Ciertamente no cenamos mal ese día.

Costillas con frites

Costillas con frites

Y DE POSTRE

Y llegamos a mi punto fuerte. En la vida hay dos tipos de gordos, los de dulce y los gordos de salado. Yo soy de los primeros. El chocolate es mi adicción reconocida y por eso en Bélgica tuve que contenerme para no volverme con alguna enfermedad metabólica seria.

El caso es que en cualquier cuidad belga encontraremos puestos de delicatessen de chocolate, o artesanales, llamada chocolateries. Ya sea en bombones, manos u otras formas más o menos apetecibles nos encintaremos con la tentación del chocolate por todos los sitios, nunca mejor dicho.

 

Chocolate sexy

Chocolate sexy

A mí me encanta el chocolate, pero no soy de los que le gustan mucho las mezcla, me gusta el puro, y cuanto más mejor. Entre las chocolaterías más famosas están Leonidas (muy conocida internacionalmente) o Neuhaus, Corné, Galler, algo más caras pero las preferidas de los belgas.

Una de las que tienen más fama es Chocolate Line, en Brujas hay una y tienen millones d modalidades. De hecho crearon un chocolate para esnifar para los Rolling Stones.

Los bombones se sirven en cajas desde 125 g a 1kg, y los hay de distintos precios.

Personalmente una de las cosas de las que más me sorprendieron fue una galleta de arroz inflado de chocolate, como si fuera chococrispies, pero rellena de chocolate puro o con leche. Parecía grande pero me duró menos de un minuto.

 

Galleta de arroz de chocolate

Galleta de arroz de chocolate

Pero no hay nada más belga que un gofre. Sin duda es el postre autóctono más famosos del mundo, y no es para menos. Esta delicia de masa semidulce que los belgas la suelen tomar sin ningún alemento más pero que para los demás puede ir con nata, chocolate, o fresas.

Además según contamos en la Guía de Lieja, los gofres aquí son más redondo y se echa caramelo justo antes de la última cocción. Por lo demás en el resto del país la masa no suele llevar caramelo.

Su precio medio suele ser de 3€ aunque depende los ingredientes. En Bruselas los hay desde 1€ aunque sinceramente la calidad se paga.

Lo peor que nos puede pasar a los golosos es que un gofre esté malo, que se nota a la legua.

Gofre Belga

Gofre Belga

El truco de los gofres es que la masa debe ser fresca, y estar horneada recientemente. Y por supuesto tiene que llevar bastante chocolate , que llene los cuadraditos, nada de ser rácanos con eso.

Luego hay que tomarlo caliente, que como diría una buena abuela, la comida fría no vale nada. Y hay que comerlo con las manos, nada de refinamientos con tenedores. Bueno esto lo dejamos a vuestra elección.  Eso sí, coged muchas servilletas.

Nosostros probamos muchos, (muchos gofres nunca son demasiados) y los que más nos gustaron fueron los de la franquicia Australian, en concreto los de De Haan. De hecho, siempre había una cola enorme para comprarlos y ese es la mejor pista para saber si hay que comprarlos a llí o en otro sitio.

De hecho veréis miles de puestos, pero no os fiéis de todos, nos pueden dar gato por gofre.

Australian

Australian

Pero si estáis en la operación bikini o sois gordos de salado y no quereís llenaros con calorías sin gusto, pues también hayq ue destacar que Bélgica tiene mucha variedad de frutas, y además de muy buena calidad.

En todos los restaurantes tendremos la opción de tomar algo de fruta local, pero claro a ver quien es el valiente que elige algo de esta foto teniendo la de un poco más arriba. Aunque todo es cuestión de gustos.

Ojalá que esta guía os ayude a dar un repaso antes o durante vuestro viaje, para así poder disfrutar más del mismo, y así poder decir lo mismo que nosotros: ¡Bélgica sabe bien!

Mercado de frutas en Bélgica

Mercado de frutas en Bélgica

CONCLUSIÓN VIAJERA

Pero resumiendo, en Bélgica se come muy bien. Y aunque a veces esto también repercute en el precio, la calidad de las materias primas es bastante buena.

Bélgica tiene una gran superficie de terreno cultivable y un clima muy suave comparado con otros países de la zona. Además su tradición de cultuvo y el diseño de sus canales, hace que sea uno de los productores europeos más reputados.

Si viajáis a Bélgica, aprovechad a conocer su gastronomía, y no os quedéis solo en los gofres de la Grand Place de Bruselas, hay un universo bastante variado y que merece la pena descubrir.

 

 

 

About Marcos Del Valle

Músico, viajero y entusiasta
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