Guía de CENTROEUROPA

En esta Guía de CENTROEUROPA vamos a narrar nuestras vacaciones surante una semana por (Italia, Suiza, Austria, Alemania, Liechtenstein y Eslovenia). ¡Centroeuropa se ve bien! 

Por eso aunque sólo sea por la alegría de ver como a alguien le sirve este tipo de artículos, haremos de tripas corazón y resumiremos con la mayor capacidad de síntesis posible este viaje tan intenso como recomendable.

La verdad es que el título del post ya cansa, pero era la única forma de simplificar en una frase la ruta que hicimos durante una semana por la parte oeste de Centro Europa (recorriendo ciudades de Italia, Suiza, Austria, Alemania, Liechtenstein y Eslovenia).

Fue una ruta casi circular con etapas de unos 300km diarios, que no se hicieron pesados ya que teníamos todo el día para recorrerlos. Es cierto que nos quedamos con ganas de haber estado más días en algunos sitios, pero el tiempo y el dinero mandan.

Recopilamos mucha información de la zona y nos apetecían ver varios puntos vitales de la ruta, otros fueron apareciendo durante el viaje. La verdad es que quiero avisar que este post no pretende sentar cátedra, ni siquiera recomendar esta ruta, sólo queremos dar nuestra experiencia del viaje, y que luego cada uno modifique el recorrido a su manera por si os animáis a hacerlo.

Góndolas de Venecia. Empezamos por el final como el la peli de Memento.

Góndolas de Venecia. Empezamos por el final como el la peli de Memento.

INTRO – PREPARATIVOS DEL VIAJE

Para este viaje en concreto es muy importante tener claros algunos puntos para la organización. Al ser una ruta tan concreta, hay que dejar lo más posible atado, ya que un ligero cambio, haría todo mucho más complicado:

LOS VUELOS

Nosotros volamos desde Madrid a Bérgamo (Milán) y volvimos desde Bologna una semana más tarde. A pesar de ir en agosto, el vuelo salió bastante barato ya que son líneas regulares para compañías Low Cost.

Volamos con Ryan Air  ya que todos sabéis que si podemos evitar volar con los EasyJetas lo haremos, debido a nuestra mala experiencia con ellos (haremos antipublicidad hasta que se haga justicia).

Hombre, viajar con Ryan es como ir a la playa en AutoRes, no es como ir en tu jet privado pero te lleva y te trae que es lo importante. Tuvimos retraso a la ida, y nos hizo gracia que viajar con ellos es como ir en una tómbola volante, te tratan de vender hasta el aire que respiras, pero bueno es lo que hay.

COCHE DE ALQUILER

La idea de alquilar un coche en el extranjero siempre da reparo y canguelo, pero luego una vez que lo devuelves con el mismo nivel de gasolina y sin un golpe, te da el subidón y sientes que has triunfado con la idea.

Nosotros lo pillamos en www.ealquilerdecoches.es que a su vez trabajaba con TravelJigSaw y a su vez con Maggiore y como no tuvimos ningún problema pues lo recomendamos.

Sí es cierto que en internet leímos algunas críticas malas, pero como siempre es la lotería y esta vez salió todo bien. Una cosa que aprendimos en este viaje es que es mejor gastar un poco más en pillar un coche de Serie B de diesel, ya que a la larga y con todo el trote que nos dimos se ahorra dinero.

Algo fundamental es el GPS, que nos llevamos desde España (también hay opción de alquilarlo con el coche). Y aunque alguna vez nos perdió un poco, en general nos salvó de muchos problemas.

Por otra parte conducir por esta parte de Europa es un placer si vienes de conducir un viernes por Madrid en la A-4 o similar.

VIÑETEN

Siempre cuando vas a conducir por otros países es recomendable informarse de trámites y regulaciones de tráfico especiales. En Italia las autopistas se pagan como en España, sin embargo en Suiza, Austria, y Eslovenia y aunque a veces haya que pagar también es necesario llevar unas pegatinas (o Viñeten como dicen ellos) en el coche para circular por las autovías .

Por descuido (no por chicuela) en Suiza no sacamos esta pegatina y no nos pasó nada (al menos de momento no nos ha llegado ninguna multa).  Luego para no hacer de “españoles” fuimos cívicos y compramos la pegatina de Austria y la de Eslovenia (esa fue obligada en la entrada al país). Los precios fueron desde 15 a 27 euros, pero como cambian cada año, no hagáis mucho caso. Al ser rutas tan cortas te da pereza pero sí que es cierto que las autovías son flipantes y merecen la pena pagar ese peaje, sobre todo los túneles de peaje te quitan muchos kilómetros vacíos.

Ojo con los ciclistas, siempre hay uno después de una curva cerrada. Recomendamos no conducir como en España y relajarse que estamos de vacaciones.

HOTELES

Al ser una ruta bastante cerrada es recomendable llevar los hoteles reservados. A lo largo del post contaremos a cual volveríamos nosotros, un tema totalmente subjetivo.

MONEDA E IDIOMA

Todos los países a los que fuimos son de Euros, excepto Suiza y Liechtenstein (que valen ambas). Aun así en Suiza no es vital cambiar moneda ya que aceptan euros (haciendo su cambio a favor claro). Lo mejor sacar francos suizos para alguna comprita en un cajero con la Visa, para evitarse comisiones.

En cuanto la idioma y como siempre decimos: teniendo dinero todos nos entendemos. En Suiza tienen tres lenguas casi oficiales más el inglés, así que imaginaros el lío. Con inglés uno se puede defender en casi todos los sitios, y si se tiene mucho morro y poca vergüenza, pues más todavía.

TRÁMITES

Aunque con el DNI sobraría mejor llevar el pasaporte. También recomendamos llevar la tarjeta sanitaria europea que desde hace unos meses se puede pedir on line y te la mandan a casa.

Pero vayamos al grano que queda mucho camino que contar.

RUTA DEL VIAJE

DÍA 1 – ITALIA – Zona Lago Como

Consideramos el Día 1 como el día de la llegada del viaje. Como nuestro avión salía por la tarde, sabíamos que no nos daría mucho tiempo a visitar nada, pero sí que preferíamos pegarnos la paliza y dormir en esa zona, para encarar el segundo día al 100%. Lo ideal es volar por la mañana para aprovechar el día.

Además como Ryan voló con retraso, Milán ni lo vimos, y lo dejamos para otra ocasión. Según llegamos al aeropuerto de Bérgamo pillamos el coche de alquiler y tiramos para la zona de los Alpes Italianos cerca del Lago Como.

Dormimos en Albergo Canella en Valle de Imagna, un pueblo perdido de los Alpes Italianos. Fue muy barato y nos trataron muy bien, aunque quizás estaba algo separado de la ruta y llegar de noche allí se nos hizo muy cansado.

DÍA 2 – ITALIA – SUIZA (Los 3 Puertos + Glaciar)

El segundo día ya descansados del viaje y con todo el día por delante, fuimos atravesando los Alpes italianos hasta llegar a la zona del Lago Como.

Una oveja Suiza, que balaba en tres idiomas

Una oveja Suiza, que balaba en tres idiomas

Esas carreteras están llenas de ciclistas, y a veces hay que armarse de concentración, respeto y paciencia para adelantarles. De todas formas cuando vas viendo el paisaje alpino casi hasta se agradece.

La zona del Lago Como y los Alpes italianos es muy turística sobre todo en temporada de esquiar, sin embargo nosotros no paramos mucho hasta cruzar a Suiza ya que había mucho por ver.

Yendo hacia el norte nos sorprendió un atasco monumental, primer avatar. Mucha gente utiliza esa autopista para sus vacaciones y en un momento se estrecha para pasar un túnel y claro se lía parda. Estuvimos un par de horas parados hasta que se nos ocurrió la feliz idea de ir por carreteras alternativas, todo un acierto.

Cruzar los Alpes de Italia a Suiza por esas carreteras es un desafío a la belleza. Puertos de montaña increíbles y vistas únicas en comparación a la autovía atascada. Totalmente recomendable.

Una vez en Suiza nos esperaba nuestro primer objetivo: un triángulo de carreteras muy conocidas llamada “la ruta de los tres puertos” que cruza los puertos llamados Susten, Grimsel y Furka. Se recomienda ir con paciencia , con gasolina, pero sin prisa, sin vértigo y a ser posible en un día despejado.

El glaciar del Ródano nos dejó helados

El glaciar del Ródano nos dejó helados

El simple paseo en coche por estas carreteras es un gustazo. Nosotros como teníamos el hotel cerca decidimos partir la ruta en dos días (esa tarde y a la mañana siguiente). En esa tarde  veríamos el Glaciar del Ródano subiendo a Furkapass, y al día siguiente la garganta del Aare.

Al lado del Hotel Belvedere en Furkapass se encuentra la entrada para ver el Glaciar origen del río Ródano.

Sobra decir que ver un Glaciar impresiona, por lo positivo de la estampa y por lo negativo de ver como poco a poco se va deshaciendo por el cambio climático.

Dentro del Glaciar hay una cueva de hielo excavada, que merece la pena visitar. Los precios no los pongo, primero porque cambian y segundo porque como merece la pena es algo simbólico para tanto espectáculo natural.

Una vez visto el Glaciar y en vez de continuar la ruta circular decidimos volver a Gluringen que es donde teníamos el hotel. Y como el Hotel también era restaurante y nosotros somos de buen comer, decidimos probar una fondue de queso tan abundante que no pudimos con ella, cosa bastante infrecuente la verdad.

El hotel donde dormiríamos se llamaba Hotel Restaurante Walliser Sonne y lo lleva una familia holandesa muy hospitalaria y aunque no era barato (ya se sabe que Suiza no lo es casi nada), es 100% recomendable, cenamos estupendamente con vino y buen trato. Volveríamos.

DÍA 2 – SUIZA – Zona Interlaken

Amanecer en ese pueblito de Suiza fue como despertarse en el Edén. La paz y la comunión con la naturaleza te da la vitalidad necesaria para afrontar otro día de larga ruta.

Heidi debía vivir por Gluringen

Heidi debía vivir por Gluringen

En esa zona podríamos haber estado una semana. Nos quedamos con ganas de ver otro glaciar y hacer una ruta por la montaña para ver más glaciares, pero debíamos seguir nuestro camino de baldosas amarillas.

Si váis con más tiempo pensar que aquí se podría pasar un par de días mínimo.

Nuestra primera parada de ese día fue el mirador de Junfrau que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco “Jungfrau-Aletsch-Bietschhorn”. La parada es obligada y la foto más todavía (es la foto de la oveja suiza).

Después seguimos nuestro camino hacia la garganta del Aare en Meiringen. Son unas gargantas donde la erosión del río y las placas tectónicas han hecho un desfiladero entre el río.

Aareschlucht, bonito nombre para poner a mi perro.

Aareschlucht, bonito nombre para poner a mi perro.

En nuestra opinión es de obligada visita. El paseo completo ida y vuelta es de un par de horas, y de dificultad nula, por lo que se puede ir con niños y/o mascotas.

Hay otras gargantas que se llaman Gletscherschulucht, que nos quedamos con ganas de ver pero que pillaban más lejos.

Después y con el subidón del paseo, nos dirigimos a Interlaken.

Interlaken es la ciudad más famosa de toda esa zona del Junfrau y el nombre de la ciudad viene de su posición geográfica entre los lagos de Thun y Brienz. Es una ciudad muy chula y tiene una explanada donde aterrizan los parapentes que se tiran desde las montañas cercanas. No nos paramos mucho porque lo vimos muy turístico, y preferimos seguir hasta Thun.

Thun, una ciudad que no hay que verla al tún tún.

Thun, una ciudad que no hay que verla al tún tún.

En Thun aparte de ver a un tío haciendo surf en el río nos sorprendio el ambiente tranquilo y relajado. Hay una noria en la que se pueden ver las mejores vistas de la ciudad. Y a pesar que no nos suela gustar hacer lo más turistico de las ciudades, mereció la pena, salieron unas fotos alucinantes.

Un detalle para comentar es que como en cualquier ciudad europea hay zonas de aparcamiento. Esto es negativo si quieres dejar el coche todo el día pero si lo que quieres es visitar la ciudad un par de horas e irte casi se agradece. Pero claro hay que tener monedas (francos suizos).

La siguiente parada fue Berna, capital federal de Suiza. Yo ya había estado con mis amigos los Capuleto en 2001, pero como soy un viejuno y tengo memoria de pez no me acordaba mucho.

Es cierto que aunque es otro tipo de ciudad más masificada, creo que conserva cierto encanto. En un par de horas se ve bien la ciudad e incluso da tiempo para disfrutar de alguna actividad de la ciudad.

La estampa más típica es la torre del reloj. En las horas en punto miles de turistas somos timados por la esperanza que el reloj haga algo espectacular, el segundo mayor engaño del turismo después de Manneken Pis de Bruselas.

Después del paseo por Berna era hora de ir a Luzerna la última parada del día. La ciudad nos pilló cansados y después de todo lo que habíamos visto ese día pues nos pareció menos espectacular. Los puentes de madera y las calles del río es lo más destacable.

Ya de noche, cogimos el coche camino a la cama, se nos hizo largo porque aunque era autovía hubo que hacer unos kilómetros por poblados, hasta llegar a Bludenz (Austria) a un hotel de  que por no tener ni chicha ni limonada pues no voy a citar.

El reloj de Berna explota a las horas en punto

El reloj de Berna explota a las horas en punto

DÍA 3 – VADUZ – LINDAU – INNSBRUCK

Cuando resulta que en un día vas a estar en tres países diferentes, llega un momento que no sabes ni en cual estás. Me imagino que lo mismo le debe pasa a Will Smith cuando presenta sus películas.

Y aunque amanecimos en Austria desandamos un poco para visitar Feldkirch. Una de las ciudades más conocidas de la zona. No sabemos si fue porque lo visitamos muy pronto por la mañana pero no nos dijo nada. Puede que por la noche tenga más ambiente.

Vaduz, capital de Liechtenstein, pequeña pero matona.

Vaduz, capital de Liechtenstein, pequeña pero matona.

Así que cogimos nuestro cochecito y pusimos dirección a  Vaduz la capital de Liechtenstein. El principado de Liechtenstein es uno de los más pequeños del mundo, sin acceso al mar, y está rodeado al oeste por Suiza y al este por Austria, países también sin salida marítima.

También es conocido por ser un paraíso fiscal, pero como nosotros millones no tenemos y castillos tampoco, dimos una vuelta y poco más. Más que por interés turístico es el típico sitio que se visita por hacer la gracia y por sumar en tu bagaje un país más conocido.

Y como era pronto y quedaba mucho día por delante, decidimos visitar la ciudad alemana de Lindau, que habíamos leído en blog que merecía la pena visitar.

Lindau, linda con el lindo lago Constanza

Lindau, linda con el lindo lago Constanza

Y sin duda si que fue la sorpresa del día. La zona alemana del Lago Costanza es maravillosa. Una amiga nuestra es de allí y siempre nos había hablado maravillas. Sin duda si os sobran días de viaje es una zona para quedarse lo más posible.

Lindau tiene un paseo laguítimo (parece mar pero es un lago) precioso. Lo ideal es aparcar en cualquiera de los parking y olvidarse un poco del coche.

En la orilla del lago la gente se bañaba aunque el agua no parecía muy limpia, pero sin duda lo especial de esa ciudad está en su casco viejo.

Esta ciudad cuenta con un centro medieval y un bello Ayuntamiento. Destaca el faro y una estatua del León de Baviera aunque también tiene interés la casa Cavazzen (museo de arte) y la iglesia San Pedro (con frescos de Holbein).

Allí nos comimos unascurrywurst en honor a nuestro viaje a Berlín aunque no estaban a la altura del Curry 36 desgraciadamente.

Estiramos lo más posible el paseo por las calles del centro, había muchas tiendas para curiosear pero poco tiempo, había que ir al Tirol austriaco hacia nuestro siguiente y último destino del día Innsbruck.

Innsbruck una ciudad mucho más bonita que su nombre

Innsbruck una ciudad mucho más bonita que su nombre

La ciudad de Innsbruck es muy conocida por muchas cosas. Una de ellas es el típico salto de ski de año nuevo.

Otra de ellas y dedicada a los futboleros es que la Selección Española jugó sus dos primeros partidos en esta ciudad, además de que aquí localizó su hotel de concentración durante todo el campeonato, del que saldría Campeona de Europa el 29 de junio de 2008.

Sin duda fue un acierto hacer noche allí, durante el viaje habíamos elegido ciudades pequeñas para dormir que normalmente eran más tranquilas y económicas que las grandes ciudades. Pero mereció mucho la pena llegar pronto para disfrutar del atardecer de la ciudad y del ambiente nocturno.

Un aviso general a los navegantes, el horario de las cenas de cualquier país una vez cruzado los pirineos es similar al de la merienda española, este dato hay que tenerlo muy en cuenta para la organización de los viajes. En Innsbruck y a pesar de ser una gran ciudad se hace complicado encontrar un restaurante abierto para cenar más tarde de las 22:00 pm.

Una vez finalizado el día nos retiramos a descansar. Esa noche dormimos en un hotel muy céntrico, algo discreto en encanto pero lo justo para nuestras necesidades de dormir y ducharse. Nada especial así que no lo citamos.

DÍA 4 – AUSTRIA (Tirol +Krimml + Salzburgo)

Lo bueno de viajar sin haberse currado mucho el viajes es que así hay cosas que te sorprenden más de lo normal. Personalmente esto me pasó este día.

Desde Innsbruck tomamos una carretera que nos llevaba hasta Pertisau, un pequeño pueblo de montaña muy turístico en el Tirol austriaco. En Pertisau está Lago Achensee, de aguas cristalinas pero frías, que merece la pena visitar y para los más valientes bañarse. Desde luego el tirol austriaco es un lugar donde el tiempo se para y se respira paz.

También ocurre eso en Alpbach nombrado como el pueblo del tirol austriaco más bonito en 2007. Merece la pena visitarlo, ya que ofrece unas fotos estupendas. Además estos pueblos están de camino a las cataratas de Krimml que era nuestra siguiente parada.

Carataras de Krimml, un torrente emocionante de la naturaleza.

Carataras de Krimml, un torrente emocionante de la naturaleza.

Las cascadas de Krimml están enclavadas en el valle de Pinzgau dentro del Parque Nacional Hohe Tauern, y son con una altura de 380 metros, las más altas de Europa y a nivel mundial ocupan el quinto lugar.

Su caudal es de 10.000 litros de agua por segundo, casi nada.

El primer salto tiene una altura de 140 metros, que viene seguido de una corta parte llana, llamada “Schönangerl”, de donde parte el segundo salto con una altura de 100 metros. El tercer salto de las cataratas tiene una altura de más de 140 metros.

Todo el recorrido está muy bien señalizado y si bien requiere una forma física decente, merece la pena hacer el esfuerzo. Por desgracia nosotros no pudimos hacer le recorrido completo (casi 3 horas en total) porque justo nos sorprendió una tormenta y tuvimos que volver al coche. Una lástima, volveríamos sólo para hacerlo entero.

Después del diluvio universal, tomamos el camino a Salzburgo pasando primero por la casa donde hacíamos noche para disfrutar de la noche austriaca con más tranquilidad.

Hicimos noche en Alemania en un pueblo llamado Schönau am Königssee, en la Pensión Gregory uno de esos lugares que nos gusta recomendar por auténtico y acogedor. El dueño era un alemán deseando agradar y que creemos que su mujer perteneció al equipo olímpico aleman, o al menos esa película nos montamos. Volveríamos aunque estaba a 15 km de Salzburgo.

Salzburgo era otra parada obligada del viaje, tiene fama de ser una de las ciudades más bellas del mundo. Muchos amigos nos habían recomendado pasear por sus calles y sobre todo cenar en un sitio muy especial: el Agustinen Brau. Así que aunque fuera lamentable lo primero que hicimos fue hacer caso a mi amigo Fran y seguir el olor a salchica.

Agustiner brau que estás en el cielo

Agustiner brau que estás en el cielo

Por mucho que te hablen de este sitio, cuesta imaginárselo. Tampoco me gustaría hablar mucho para que la sorpresa fuera mayor.

Se trata de un antiguo monasterio que se convirtió en una cervecería. Allí y dentro del recinto es posible saborear unos embutidos autóctonos deliciosos, junto con una buena jarra de cerveza casera.

El sistema funciona de esta manera. primero vas  a la barra y eliges tu jarra de cerveza, luego pagas el ticket y te sirven la cerveza de unos barriles gigantes, y a gozar. Para que os hagáis una idea la jarra más pequeña es de medio litro. También hay puesto de dulces típicos y tiene la ventaja que cierra tarde.

Salzburgo (de Osma)

Salzburgo (de Osma)

Por lo demás los sitios más típicos de la ciudad son las dos casas de Mozart, los jardines de Mirabell, la Catedral y el castillo Hohensalzburg, desde donde se aprecia unas magníficas vistas de la ciudad.

En el paseo nocturno por la ciudad vimos que estaban representando una ópera por unas pantallas gigantes dentro de la 90ª edición del Festival de Salzburgo. Ese tipo de cosas dan puntos positivos para el recuerdo de las ciudades.

Sin duda el amor por lo clásico hacen de esta ciudad un destino obligado del viajero, también nos hubiero gustado disfrutar más de esta ciudad pero teníamos que regresar al hotel, el día siguiente sería largo e intenso como las óperas.

DÍA 5 – AUSTRIA + ESLOVENIA

Cerca de Salzburgo vimos unas cuevas de hielo que decidimos visitar. Las minas de Hallein estaban en la ruta pero leímos un par de malas críticas y decidimos omitirlas de nuestro recorrido. Sin embargo había que darse prisa, Werfen y su cueva de hielo nos esperaban.

En la cueva de hielo de Werfen aunque no lo parezca hace frío

En la cueva de hielo de Werfen aunque no lo parezca hace frío

Las cuevas de hielo de Eisriesen tienen 47 kilómetros de pasillos de hielo en las montañas de los Alpes austriacos. La entrada de las cuevas se encuentra a más de 1600 metros de altura y se llega por un teleférico o por un camino a pie.

No hay que estar muy  preparados físicamente aunque para llegar al teleférico y desde el allí a la entrada de la cueva hay que pasear de 15 a 20 minutos.

Otra cosa muy importante es que hay que llevar ropa adecuada ya que la temperatura durante el recorrido de un kilómetro por la cueva (unos 90 minutos) es de cero grados (ni frío ni calor), no importa cuál sea la temperatura en el exterior. Vamos que hay que llevarse abrigo.

Las cuevas fueron descubiertas por el espeleólogo Alexander von Mörk, que se enteró de la existencia de la cueva a través de una nota publicada en un diario, realizando así su primera expedición a la cueva. Años mas tarde comenzaron a construirse los primeros caminos para facilitar la llegada del turismo, y además, se crearon pequeños senderos y escaleras de madera dentro de la gran cueva. En la actualidad las visitas se realizan sin luz eléctrica ni fuego, para mantener el encanto original y la temperatura del interior de la cueva.

Las cuevas de Eisriesen, el único sitio donde haces un botellón y nunca faltarían hielos

Las cuevas de Eisriesen, el único sitio donde haces un botellón y nunca faltarían hielos

La entrada cuesta unos 20 euros e incluye la visita guiada y aunque es cara al menos para nosotros sí que mereció la pena.

Algo que hay que destacar es que conviene ir pronto, cuando nosotros llegamos sólo tuvimos que esperar unos minutos tanto en el teleférico como en la entrada de la cueva, pero al salir (a medio día) las colas llegaban a las 2 horas. Dentro de la cueva el espectáculo está asegurado. Fue la mejor despedida a Austria posible.

Después del subidón de las cuevas fuimos a Eslovenia otro país desconocido para vosotros pero que nos reservaría muchas sorpresas.

La piscina-lago de Bled

La piscina-lago de Bled

Bled fue nuestra primera parada, y no hay más que ver esta foto para darse cuenta que es un paraíso natural, sinceramente he visto pocas aguas tan transparentes como estas.

Eslovenia como destino turístico nos parece muy atractivo. A pesar del idioma, los paisajes naturales y el tipo de turismo lejos de la masificación de sus vecinos le hace un destino más que recomendable.

Bled en concreto es una preciosa población situada a orillas del lago Bled y ubicada en la zona noroeste de Eslovenia.

De allí sale una carretera hacia el lago Bohinj otro paraíso natural de los Alpes Julianos y más lejos hacia la cascada de Savica, menos espectacular que las de Krimml pero que también merece la pena visitar.

Esta cascada, de 60 metros de altura, es el nacimiento del río Sava, afluente del Danubio. Se llega a ella en coche desde Ukanc dentro del parque natural del Triglav. Se tarda unos 20 minutos hasta llegar al mirador de la cascada, un agradable aunque empinado paseo.

Por desgracia se acaba el día y teníamos que tomar rumbo  a Ljubljana, donde dormimos en un hotel lujoso pero frío y aséptico en Donzale.

DÍA 6 – LJUBLJANA + VENECIA

Por la mañana y con la mente puesta en Venecia visitamos la capital de Eslovenia, Ljubljana. Más allá de un cierto encanto provenzal, Ljubljana es famosa por la estatua del dragón y por los puentes que cruzan el río Ljubljanica.

Ljubljana es la capital de una República reconocida como tal en 1992 por la Unión Europea. Este país de historia reciente posee una población muy joven, con un excelente ambiente universitario  y una animada vida cultural.

Ljubljana, por más que lo escriba nunca lo pronunciaré bien

Ljubljana, por más que lo escriba nunca lo pronunciaré bien

Desde su escisión de la antigua Yugoslavia, Eslovenia ha evolucionado en solitario consolidándose como un país muy rico en historia, arte, cultura y con una economía próspera que ha atraído a numerosos inversores. Su alto nivel de vida ha sido uno de los atractivos para atraer el turismo internacional.

Otro dato curioso es que varios terremotos han devastado Liubliana a lo largo de la historia, como el de 1511 o el de 1895, ya que se asienta entre dos placas sísmicas.

Otra cosa de agradecer es que no es una ciudad llena de turistas lo que la hace algo más encantadora.

Lo ideal es recorrerla a pie, lo que no os llevará más que un par de horas, con paradas fotográficas incluidas. Nosotros pudimos aprovechar para comprar algún recuerdo del viaje.

Después de despedirnos de Eslovenia, pusimos nuestra meta en Venecia uno de los últimos destinos del viaje y sin duda el más turístico.

VENECIA

Merecería un post aparte. Personalmente no era uno de mis destinos preferidos, pensaba que me iba a encontrar una ciudad maloliente y masificada de turistas, pero bueno como siempre suele pasar los prejuicios está para quitárselos. La masificación era segura pero ya buscaríamos nuestros rincones. Además seguro que no olería tan mal como el Metro de Madrid en hora punta.

Venecia, construida en un archipiélago de 119 pequeñas islas junto al mar adriático, es famosa en el mundo por sus, aproximadamente, 150 canales. Las islas están conectadas por unos 400 puentes.

Venecia la ciudad del jersey a rayas

Venecia la ciudad del jersey a rayas

Desde su fundación la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la ciudad se considera en grave amenaza por las repetidas inundaciones.

En primavera y otoño tiene lugar la llamada acqua alta (‘marea alta’) dos veces al día y la Plaza de San Marcos  se inunda de agua. El gobierno italiano prepara un proyecto, denominado Moisés, para levantar unos diques móviles que se cerrarían en caso de aumento del nivel del agua del mar. [Wikipedia]

Uno de los mayores aciertos del viaje fue reservar el garaje por Internet. Venecia es muy bonita pero claro sitio para aparcar como que no tiene ni zona azul. Por eso en la entrada de la ciudad se levantan varios edificios gigantes que son los garajes obligados de la ciudad. A pesar de la reserva, nosotros tuvimos que hacer cola para entrar. El precio es de 30€ por día y para que veáis hasta que punto olía a mafia, que hay que dejar los coches abiertos  y con las llaves dentro, y por supuesto nadie los roba.

Una vez dejas el coche y coges las maletas y te diriges a las taquillas de los Vaporettos que son como los autobuses de la ciudad, que claro en Venecia son barcos. Hay pases de 24, 48 y 72 horas, como nos pilló un poco de sorpresa pillamos uno de 24 horas aunque la verdad es que luego sólo dimos tres viajes.

Desde allí salen líneas regulares hacia los principales canales. Nuestro hotel estaba muy cerca de la Plaza de San Marco y aunque nos perdimos un poco logramos llegar atravesando las riadas de turistas.

Nos alojamos en el Hotel San Luca. Venecia es caro de por sí, pero este hotel aparte de la ubicación y el desayuno que estaba bastante bien, el conserje fue muy amable con nosotros, y como cumplió nuestras expectativas pues lo recomendamos.

Como buena ciudad turística el encanto de la ciudad es inversamente proporcional a la cantidad de turistas con los que te pelees para sacar una foto. Del paseo por góndola ni preguntamos el precio.

Para nosotros aparte de la obligada visita a Venecia incluye: la Plaza San Marco, El palacio Ducal, El puente de los suspiros, el puente de Rialto, La Iglesia de Santa María de la Salud, El canal Grande y La Zattere.

Si te gusta el Bitter Kas, te encantará el Spritz

Si te gusta el Bitter Kas, te encantará el Spritz

Sin embargo, el verdadero encanto de Venecia es perderte por las calles más escondidas buscando una buena terraza para tomarse un Spritz, la bebida típica de los venecianos que se prepara añadiendo a la base de vino y el seltz, Campari, Aperol o Cynar y añadiendo una rodaja de limón, de naranja o una aceituna.

Nosotros tuvimos la suerte de encontra un sitio de Spritz para venecianos, pero la verdad es que no sabríamos deciros la dirección. Quizás eso sea parte del encanto  y del desafío de encontrar por vosotros mismos ese sitio.

Después de toda la tarde callejeando y haciendo fotos a todos los rincones de la ciudad encontramos un lugar para cenar donde vivimos una de las noches más divertidas y surrealistas del viaje. Ahí fue cuando Venecia nos enamoró del todo.

DÍA 7 – BOLOGNA Y VUELTA  A CASA

Elegir Bologna no fue algo premeditado, desde Venecia no salían vuelos esos días y aprovechando la libertad que da tener un coche propio elegimos el destino más conveniente para volver a casa.

Puede que haya gente que diga que un sólo día en Venecia es poco, en eso la opinión de cada uno es como los culos ya cual tiene el suyo. Sinceramente a nosotros con 24 horas  nos sobró para conocer la ciudad y disfrutar de su ambiente.

Así que después de la noche tan divertida que pasamos en Venecia decidimos quedarnos con ese recuerdo y salir pronto para evitar los retrasos para recoger el coche y salir en dirección al aeropuerto de Bologna. Además así nos daba tiempo a dar un breve paseo por la ciudad antes de devolver el coche.

Por casualidad fue el único día que nos llovió, pero la verdad es que gracias a que Bologna es la ciudad de los soportales, no nos mojamos en todo el recorrido. El paseo por Bologna de todas formas se entristeció por la lluvia, tal vez eran las lágrimas la de la ciudad o las nuestras de haber podido vivir ese viaje tan maravilloso.

En resumen, un viaje alucinante por la parte más occidental de centro europa, en el que recorrimos 6 países en 7 días. Un viaje ideal para los culos-inquietos y con ganas de visitar lo más posible en poco tiempo.

Además es un ejemplo de viaje con identidad europea. En Europa, la mezcla de países lenguas y culturas sólo hace enriquecer más la propia, al contrario de lo que mucha gente piensa.

Bologna una ciudad ideal para vistarla con lluvia

Bologna una ciudad ideal para vistarla con lluvia

 

About Marcos Del Valle

Músico, viajero y entusiasta
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