VUELO SOBRE EL EVEREST

Queríamos en este post compartir una de las experiencias más increíbles de nuestros últimos viajes y quizás de nuestras vidas. En concreto el vuelo sobre el Everest, una actividad de la que pudimos difrutar en nuestro reciente viaje a Nepal y del cual si estás interesado podrás leer más aquí.

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Y como esta aventura es algo que pensamos que hay que hacer al menos una vez en la vida, queremos contarla detalladamente ya que es algo que nosotros recomendaremos siempre a todos los viajeros que vayan a Nepal.

Nepal se ve bien

El Nepal se ve bien

Si hablamos de como sucedió todo tendremos que empezar porque nada más llegar a Nepal y reunirnos con nuestro guía de allí,  le preguntamos sobre una actividad que habíamos visto y nos parecía casi obligatoria: coger un vuelo en avioneta que sobrevolaba el Himalaya y desde la que era posible ver la cima del mundo, El Monte Everest.

Habíamos oído que en temporada de Monzón había pocos vuelos y muchos no salían por mal tiempo, así que si queríamos ir, tendríamos que moverlo cuanto antes. No hubo mucho que pensar, nos moríamos de ganas de ir, y lo reservamos.

Así que aprovechamos nuestro segundo día en Katmandú para madrugar e ir al aeropuerto local de esa ciudad, que es desde donde salen los distintos vuelos diarios. El nuestro concretamente fue el de Yeti Airlines, y se llamaba “The Mountain Flight”.

Este vuelo lo operan varias compañías y aunque su precio es similar, de unos 140€ o 180 USDólares (que es la moneda con la que se paga), el horario de cada vuelo es distinto.

Además hay una peculiaridad, en caso de mal tiempo o de baja visibilidad el vuelo no sale y aunque te devuelven el dinero te quedas sin verlo. Por lo que esta actividad a veces se convierte en una angustiosa ruleta rusa.

Y así fue. Una vez que llegamos al aeropuerto e hicimos el check-in, tuvimos que esperar bastante porque las salidas de los otros aviones se estaban retrasando constantemente por el mal tiempo.

Después de casi una hora de retraso y ya en el bus que nos llevaba al avión, el asistente de vuelo nos comunicó que había mala visibilidad y que era posible pedir el cambio a otro día con mejores vistas, ya que solo se veían tres picos.

Mucha gente decidió cambiar de fecha pero nosotros al ir con los días justos temimos que nuestra oportunidad de ver el Everest nunca llegara. Como dijimos antes, no se trata de cuando uno quiera, se trata de cuando la Montaña quiera. Y ese día no quiso.

Así que ante la desbandada general y aunque nosotros preferíamos ver poco que no ver nada, se suspendió por completo el vuelo y con él un poco de nuestras ilusiones del viaje. Probablemente no tendríamos otra oportunidad de hacerlo. Estábamos hundidos.

Amanecer en el Aeropuerto de Katmandú

Amanecer en el Aeropuerto de Katmandú

 

Pero hablamos con el guía y decidimos utilizar la última bala e intentarlo otra vez justo el día que dormíamos en Nagarkot, ya que aunque los vuelos salen de madrugada si nos levantábamos muy de madrugada igual nos daba tiempo a llegar. Pero todo dependía de que el tiempo mejorara y esto estando en monzón sí que es una despiadada ruleta rusa.

Y así pasaron los días y nuestro viaje, y nosotros mirando constantemente el cielo monzónico y rezando para que en nuestro último día la Montaña nos hiciera un regalo. Desde Pokhara no había buenas noticias ni mucho menos, de hecho pasamos esos dos días entre nubes, brumas y lluvias monzónicas.

Y llegó la hora y allí estábamos. Con permiso de Nagarkot nada nos interesaba ya en el viaje excepto el Himalaya. Se había convertido en nuestra obsesión. Era nuestro último día, y con ello la última oportunidad, la última bala del cargador.

Para empeorar las cosas la noche anterior en Nagarkot, la bruma era tan espesa que no nos podíamos ver ni los pies. Pensábamos que solo un milagro nos dejaría volar. Estábamos a expensas de lo que ella quisiera de nosotros.

Al día siguiente amanecimos y aun de noche salimos de Nagarkot vencidos, viendo como la misma bruma seguía siendo tan densa y tenebrosa como nuestros ánimos.

Pero como dicen, cuando uno realmente está vencido es cuando la naturaleza demuestra que puede ser más generosa que nosotros y nos abre sus brazos. Y como en una película de Tim Burton, según bajábamos la montaña de Nagarkot con destino al  aeropuerto los rayos de sol iban cortando como mantequilla las nubes, deshaciéndolas como con un cuchillo caliente. El cielo se estaba abriendo.

Y llegamos al aeropuerto y nació la esperanza. El vuelo se retrasó intentando aprovechar el generoso gesto educado de la Montaña cediéndonos el paso para darnos lo mejor de ella. Y la espera y las dudas se hicieron interminables.

Pasaban los minutos, y todos estábamos pendientes del embarque y de si finalmente saldría el vuelo o no. Todos pendientes de las pantallas y del cielo, sabiendo que al menos para nosotros no habría más oportunidades para que el sueño se cumpliera. Y se cumplió y el Everest dijo “sí”.

Nunca he subido una cima realmente exigente, pero os aseguro que pude sentir lo que es el nudo en la garganta por sentir directamente el permiso de la Montaña.

Cordillera del Himalaya

Cordillera del Himalaya

Os podremos poner fotos, os podremos colgar vídeos, pero ver en directo el Himalaya y más concretamente el Everest es una de las cosas más impresionantes que hemos visto en nuestras vidas. Está el Gran Cañon y eso, y creo que nada más en el mundo.

En cuanto al vuelo puedo decir que duró en mi mente menos de un minuto, aunque fue casi una hora, pero las sensaciones pasaron como un huracán. Puedo deciros también que a la vuelta en la avioneta (por cierto todos los pasajeros tiene ventanilla) el silencio era brutal, porque nadie era capaz ni de articular palabra después de ver con sus propios ojos el espectáculo infinito de ver a pocos metros la cima del mundo.

De verdad recordaremos esto siempre al igual que recordaremos para siempre el viaje a Nepal. Probablemente si el último día hubiera sido como los anteriores en Pokhara y no hubiéramos visto nada por las nubes, el recuerdo del viaje hubiera sido tan frustrante que no hubieramos tenido ganas de escribir ni el post.

Pero la naturaleza tiene estas cosas, cuanto más nos creemos por encima de ella, más nos demuestra que ella estaba allí antes de que nosotros pudiéramos erguirnos, y de hecho seguirá estando cuando el humano desaparezca.

Por eso también la naturaleza es generosa cuando uno se rinde a ella y decides clavar tus rodillas en la tierra para demostrarle el respeto máximo hacia ella, es cuando te deja ganar. Y de esa forma cuando menos esperanzas tuvimos en ella, fue cuando nos regaló una de las imágenes de nuestras vidas: El Everest

El Monte Everest

El Monte Everest

Y como recuerdo imborrable de esta experiencia hemos querido hacer un video de todo aquello. Creedme que el video no hace mérito a lo que vimos, los nervios, la angustia por no saber si podríamos hacerlo. Eso y luego la enormidad de las montañas más altas del mundo a poco metros. De verdad, no hay palabras.

Os dejamos con “The Mountain Flight” con la certeza de saber que este planeta es verdadero un regalo y todos debemos dedicar nuestros esfuerzos a respetarlo y conservarlo.

Probablemente el Himalaya seguirá estando cuando nosotros ya no estemos, así que no debemos olvidar que nosotros somos hijos de la madre Tierra y no al revés.

Jamás se nos tiene que ocurrir pensar que podemos dominarla si ella no quiere, y siempre reconocer que somos meras miniaturas de su propia grandeza.

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About Marcos Del Valle

Músico, viajero y entusiasta
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7 Responses to VUELO SOBRE EL EVEREST

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  4. Eva says:

    Hola! Voy en Marzo a Nepal y me gustaría hacer el vuelo. Lo contratasteis directamente en el aeropuerto o en agencia/hotel? he oído hablar bien de Budha Air

    • Marcos says:

      Hola Eva!!
      Nosotros lo reservamos por nuestro guía de Nepal, pero también es posible hacerlo en el aeropuerto. Las compañías son muy similares porque el recorrido es el mismo. Eso sí los aviones son diferentes. El precio también es muy similar.
      Un saludo viajero!!

  5. Mariana says:

    Hola, nosotrois queriamos hacer el vuelo , Viajamos para octubre a Nepal. Conviene contratarlo desde nuestro pais (Argentina) o lo contratamos alla ? Habra disponibilidad ?Estamos tres dias en Nepal.Gracias!!!!!

    • Marcos says:

      Hola Mariana!
      Si vais tan pocos días, lo mejor es reservar. Lo malo que esos vuelos aunque hay mucha oferta dependen de las condiciones climáticas, ya que si hay nubes no salen los vuelos.
      Mucha suerte!!

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