Visita al CASTILLO DE CHAMBORD

En esta guía hablaremos de nuestra visita al Castillo de Chambord, uno de los lugares imprescindibles de visitar en cualquier ruta por el Valle del Loira. El Castillo de Chambord se ve bien.

El Valle del Loira es uno de los destinos turísticos de Francia más solicitados, por los viajeros. Mezcla la historia con la arquitectura, con un tipo de turismo de interior, es una manera especial de conocer la cultura francesa.

Lo complicado es elegir qué castillos visitar, que que solo en la zona del Loira hay más de 100 y todos bastante bien conservados. A no ser que vayamos a estar muchos meses de ruta, será muy complicado verlos todos, con lo que hará que elegir.

Y en este punto podemos decir que Chambord es una apuesta segura. Es uno de los castillos más grandes de Francia, y además mejor conservados. El entorno además lo hace ser único e irrepetible. Desde luego para nosotros es uno de los castillos que hay que conocer.

Por eso en esta guía, vamos a tratar de contar cómo fue nuestra visita, y que pensamos que fue lo más interesante. Siempre desde un punto de vista personal y orientado a los posible futuros viajeros que están planteándose visitar el Castillo de Chambiord. on y vá.

 

Castillo de Chambord

Castillo de Chambord

DATOS PRÁCTICOS PARA LA VISITA

En este apartado vamos a recopilar la información práctica más interesante de cara a la visita al castillo de Cahmbord. Aunque siempre recomendamos consultar la información oficial que estará más actualizada.

  • El castillo abre todo el año, salvo los días 1 de enero, 3 de febrero y 25 de diciembre:
    – del 2 de enero al 31 de marzo, y del 1 de octubre al 31 de diciembre, en horario de 9:00 a 17:00 horas
    – del 1 de abril al 30 de septiembre, en horario de 9:00 a 18:00 horas
  • El precio de la entrada es de 11€ para adultos, a lo que hay que sumar el aparcamiento que es casi más ya que cuesta 6€ por día (solo hay tramos de una hora), o sea un atraco en toda regla.
  • El sitio admite mascotas, siempre que se lleven atadas. En cambio, está prohibido introducirlas en el castillo.
  • Para llegar es conveniente usar el coche, hay dos opciones: 1.- Desde París (menos de dos horas) a 15 km antes de Blois. 2.- Desde la autovía A10 salida nº 16 Mer o nº 17 Blois, desde la autovía A 85 salida nº 12 Chémery, o desde la autovía A 71 salida nº 3 Lamotte-Beuvron.
  • También está la posibilidad de venir desde Paris  mediante el PARISCityVISION que ofrece un servicio regular de transporte desde París.
  • La visita media es de un par de horas, ya que no es solo visitar el Castillo de Chambord sino también merece la pena pasear por los alrededores y dedicar a la visita al menos 2 o 3 horas.

 

Castillo de Chambord

Castillo de Chambord

VISITA AL CASTILLO DE CHAMBORD

El castillo de Chambord (château de Chambord), se localiza en la región del Centro-Valle de Loira, y es uno de los castillos más conocidos en el mundo debido a su arquitectura renacentista francesa muy distintiva que mezcla formas tradicionales medievales con estructuras clásicas italianas.

Es el castillo más grande de los castillos del Loira, pero lo más curioso es que  fue construido solo  para servir como un pabellón de caza para el rey Francisco I, quien mantuvo sus residencias reales en el castillo de Blois y en el castillo de Amboise.

En 1841, fue inscrito en la primera lista de monumentos históricos de Francia y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981. Su importancia viajera viene dada también por su localización que merece la pena conocer. 

Patio interior de Chambord

Patio interior de Chambord

HISTORIA DEL CASTILLO DE CHAMBORD

Las obras del Castillo de Chambord comienzan en septiembre de 1519 con la demolición del antiguo castillo de los condes de Blois. Se comienza con los cimientos de la torre del homenaje, que era el único edificio previsto en origen.

Las operaciones se ven interrumpidas durante algún tiempo tras la derrota militar de Francisco I en Pavía frente al emperador Carlos, rey de España y Alemania, y el cautiverio del monarca francés en Madrid. Posteriormente se reactivan en 1526. El soberano modifica su proyecto inicial, con el añadido de dos alas laterales a la primitiva torre del homenaje, una de las cuales albergará su propia residencia.

La famosa torre del homenaje se termina hacia 1539 y el ala real en 1544. Un año más tarde, este ala real se complementa con dos elementos externos: una escalera de caracol calada y una galería porticada,mientras van avanzando las obras del ala simétrica de la capilla y las obras del recinto bajo que rodea el patio, y que simula la muralla de una fortaleza medieval.

Las obras del ala de la capilla prosiguen durante el reinado de Enrique II, pero vuelven a quedar interrumpidas tras el fallecimiento del rey, en 1559. Chambord cae en el olvido durante un largo periodo de tiempo. La realeza apenas se deja ver por el castillo, donde sólo residen los conserjes y el personal de mantenimiento.

Durante más de ochenta años después de la muerte de Francisco I, los reyes franceses siguientes no le dieron atención al castillo dejando que se deteriorará con el paso del tiempo. Finalmente, en 1639 el rey Luis XIII lo dio a su hermano Gastón d’Orléans, quien evitó que el castillo cayera en la ruina restaurándolo.

Con el reinado de Luis XIV el edificio se termina del todo. El monarca encomienda las obras a Jules Hardouin-Mansart, que remata el ala Oeste y cubre el recinto bajo con buhardillas de doble pendiente, como las que se suelen llamar mansardas en su honor. Los accesos del castillo también se acondicionan en esta época.

En el exterior, se construyen unos establos, y el río Cosson, que cruza el parque, se canaliza parcialmente para mejorar la salubridad de la zona. El Rey Sol reside en diversas ocasiones en Chambord en compañía de su corte. Sus visitas al lugar siempre son motivo de celebración de grandes monterías y divertidos espectáculos.

En el siglo XVIII, el castillo deja de ser residencia real, y las reformas que se acometen se centran esencialmente en acondicionar los interiores. Luis XV dispone de Chambord para alojar, sucesivamente, a su suegro Estanislao Leczinski, rey de Polonia en el exilio entre 1730 y1733, y al Mariscal Mauricio de Sajonia, en recompensa por su victoria militar en Fontenoy (1745).

La necesidad de caldear el edificio e incrementar su comodidad, durante esa época sus inquilinos lo llenar de mobiliario para dar calidez a este frío castillo. El acondicionamiento en forma de jardines a la francesa de los parterres norte y este y la canalización definitiva del Cosson también datan de esa época.

Durante el periodo revolucionario Chambord es expoliado aunque no destruido, y cae en el abandono. En 1809 para a manos privadas ya que Napoleón se lo regala al Mariscal Berthier, en agradecimiento a los servicios prestados y la finca se rebautiza como «Principado de Wagram», en memoria de la batalla ganada por el mariscal, que apenas llega a vivir en el castillo.

En 1821, toda la finca de Chambord es adquirida mediante una suscripción nacional, para regalársela al Duque de Burdeos, nieto del rey Carlos X y nacido el año anterior. En 1883, al fallecer el conde, heredaron el castillo los príncipes de Borbón-Parma, sus sobrinos.

Pero como la familia Borbón-Parma eran de nacionalidad austriaca, el Estado francés se incautó de Chambord en 1915, convirtiéndose en su propietario oficial en 1930, en aplicación del derecho de retracto.

Actualmente la gestión de Chambord es compartida por varias Oficinas públicas y Ministerios. El castillo de Chambord aparece en la primera lista de monumentos históricos en 1840, y el parque forestal, con su cerca, en 1997. En 1981, consta en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.

Fachada de Chambord

Fachada de Chambord

LA ARQUITECTURA DEL CASTILLO DE CHAMBORD

El castillo de Chambord es una de los Castillos más famosos Renacimiento. Su arquitectura es una mezcla de elementos tradicionales de la arquitectura medieval francesa con detalles del Renacimiento italiano.

Destaca la torre del homenaje, encerrada entre cuatro torreones de esquina, con una balconada en voladizo y un adarve o camino de ronda, recuerda las fortalezas medievales, al igual que la presencia de un recinto similar a una muralla, los fosos de agua y el aire gótico de las construcciones de la azotea que remata el edificio.

Destaca también la construcción de la planta maciza y simétrica de la torre del homenaje, la ubicación de la doble escalera de caracol, la claridad geométrica de las fachadas y su ornamentación, la simetría de lasconstrucciones, el tratamiento de las aberturas y de los espacios de paso, y la presencia de bóvedas con casetones en el segundo piso.

El diseño original del castillo de Chambord fue hecho por Domenico da Cortona, pero se cambió mucho durante los veinte años de su construcción (1519-1539). Se cree que Leonardo da Vinci estuvo implicado en el diseño original siendo invitado por el rey Francisco I, aunque murió antes de la construcción del castillo, eso sí puede ser posible que la escalera se construyera según sus diseños.

De todas formas en la guía que dedicamos al castillo de Clos Lucé, hablamos más en detalle de la relación de Francia Y Leonardo.

http://www.elmundosevebien.com/visita-al-castillo-clos-luce/

En el castillo tiene ocho torres, 440 habitaciones, 365 chimeneas, y 84 escaleras. Cuatro vestíbulos rectangulares saltados sobre cada piso forman una forma enfadada, que se encuentra en el centro. Uno de los toques de luz arquitectónicos muy famoso entre el gran público, es la hélice doble de la espectacular escalera abierta donde la gente puede ascender y descender al mismo tiempo sin toparse con la otra persona.

El castillo está rodeado por 52,5 km² de árboles, que forman un bosque de 31 kilómetros. El castillo es un cuadrilátero en cuyo interior se sitúa el torreón contra el lado norte. Dentro del torreón, en el cruce de los grandes vestíbulos perpendiculares a los que dan aposentos, la escalera de tramos dobles une las circulaciones verticales y horizontales y le permite subir a las terrazas o bajar hacia el patio. Al salir de una sala, si se encuentra en un vestíbulo con ventanas en un extremo y la gran escalera esta visible.

 

Camino a Chambord

Camino a Chambord

EL TORREÓN

Pero vayamos a conocer alguna de las partes más destacadas de este Castillo, y que son imprescindibles de visitar. Empezando por lo más alto tenemos el torreón, que está rematado por las terrazas que ofrecen a la vez el espectáculo de sus múltiples torres rematadas por altos tejados de pizarra y un magnífico panorama sobre la propiedad.

Desde aquí se puede ver todos los alrededores del Castillo, es un panorama realmente impresionante, aunque también son impresionantes las vistas desde aquí al torreón del Castillo.

Torreón

Torreón

LA ESCALERA DE DOBLE HÉLICE

Bajo este torreón tenemos la famosa escalera de doble hélice. Al principio tardaréis un poco en encontrar el sentido a esta escalera, es curioso como su estructura desde dentro de la escalera es difícil de comprender, hasta que se ve desde lejos y se entiende. Es una de las obras maestras del renacimiento francés.

La escalera está adornada con dos pliegues espirales imbricada a un núcleo hueco, le permite divisar desde uno de los dos tramos a las personas que toman la otra sin llegar a cruzarse.

Alrededor de esta escalera se comunican cuatro salas que forman una cruz y que se distribuyen cuatro partes de vivienda. La excepción de Chambord reside en esta opción totalmente nueva del plano centrado

Como hemos comentado antes, esta escalera podría haber sido obra de Leonardo da Vinci, como afirma la tradición, pero no hay ninguna prueba que permita confirmarlo. De hecho Leonardo murió antes de la construcción del Castillo aunque pude que sea cierto que se siguieron sus planos.

Escalera de Doble hélice

Escalera de Doble hélice

LA CAPILLA DE CHAMBORD

Otra de las estancias más destacables de la visita al castillo de Chambord es la capilla empezada por Francisco I, y concluida por Luis XIV con la dirección de Jules Hardouin Mansart arquitecto de Versalles. De dimensiones excepcionales, la capilla ocupa dos pisos del Castillo, y merece la pena conocerla.

Destacan las vidrieras que aunque no son de la época está muy bien hechas y dan a la estancia una luz especial.

Capilla de Chambord

Capilla de Chambord

LOS APOSENTOS DE LUIS XIV

En el Castillo se  unieron dos partes a tabicar el vestíbulo norte, y respetar las reglas de etiqueta que exigían que la suite real esté colocada en el centro de la fachada principal.

Esta estancia es una de las más espectaculares del castillo y fue habitada sucesivamente por Luis XIV, Estanislao Leszczynki y luego por el mariscal de Sajonia. Destaca el mobiliario y los tapices de las paredes.

Silla de Luis XIV

Silla de Luis XIV

LOS APOSENTOS DEL SIGLO XVIII

El Castillo de Chambord como hemos dicho cuando hemos hablado de su historia, ha vivido muchas épocas muy diferentes y casi opuestas. Por ejemplo durante el Siglo de las Luces, el siglo XVII, vivió su época de gran esplendor durante 12 años, cuando estos aposentos fueron ocupados por los íntimos de Estanislao Leszcynski y el mariscal de Sajonia.

Para evocarlo, según el gusto de los criterios de confort de la época, se construyeron recámaras, se bajaron los techos, y se construyeron chimeneas empotradas en las grandes chimeneas del siglo XVI, con el fin de hacer habitable este frío Castillo.

Fachada de Chambord

Fachada de Chambord

QUÉ HACER EN EL CASTILLO DE CHAMBORD

Pero Chambord no es solo la visita al Castillo. Además se ofrecen muchas actividades que podrán ser del gusto de muchos viajeros, como el alquiler de embarcaciones, alquiler de bicicletas, recorrer a pie los senderos, y los observatorios de aves y animales que están repartidos por estos senderos.

Y es que Chambord es su época no era solo el castillo sino que su impotencia fue las actividades que se hacían en la zona y que estaban a la altura de la monarquía. Sus más de 5.440 hectáreas de superficie, cercadas por un muro de 32 km, la convierte en el mayor parque forestal vallado de Europa. De una gran calidad paisajística, esta zona alberga una flora y una fauna excepcionales.

Nosotros recomendamos siempre que el tiempo lo permita, dedicarle unas horas a recorrer el parque forestal, sobre todo si viajamos con los más pequeños.

También está la opción de recorrer en bicicleta sus más de 12 kilómetros de caminos por el parque forestal, ya que además desde la distancia es donde mejor se aprecia la magnitud del Castillo.

La historia de Chambord

La historia de Chambord

EL CASTILLO DE CHAMBORD SE VE BIEN

Y vayamos a nuestra opinión personal de la visita al Castillo de Chambord. Sinceramente no nos costó mucho elegir Chambord como una de las visitas imprescindibles de nuestra ruta por el Loira.

Habíamos leído que es el mayor Castillo de Francia y uno de los mejor conservados. También nos atraía la idea del entorno, porque ya que dedicamos una tarde a conocer Chambord no queríamos solo ver otro Castillo más sino que además nos apetecía que el entorno permitiera un buen paseo por la naturaleza.

Y sin duda no nos equivocamos en absoluto con la elección. Nos encantó en visitar el Castillo, y para ser sincero estuvimos un buen rato tratando de averiguar el funcionamiento y la estructura de la famosa escalera de doble hélice atribuida (con más dudad que realidades) a Leonardo Da Vinci.

También nos pareció imprescindible la visita a la torre del homenaje, desde donde se pueden contemplar las grandes vistas de las inmediaciones del Castillo, realmente impresionantes.

Allí tuvimos una triste anécdota que pillamos a una chavala que se dedicaba a rayar las paredes del Castillo en la piedra con su nombre. Realmente es sorprendente como haya gente que encuentre gusto a este tipo de vandalismo con lo que es de todos. Sin duda esa chica nos dio bastante pena, y aunque conseguimos disuadirla estamos seguros que lo volvería a hacer.

Pero tratando de volver a lo positivo nos gustó mucho también conocer un poco la historia del Castillo que en cierta parte lo es también de Francia. La época dorada de Francia coincidió también con la época dorada del Castillo, que es cuando vivió sus años de mayor esplendor.

Y es que Chambord es sin duda uno de los top ten  de los Castillos del Loira, y es un buen exponente de lo que esta región puede ofrecer al viajero. Historia, espacios abiertos y una riqueza arquitectónica muy destacable.

Al menos para nosotros la visita al Castillo de Chambord fue una tarde muy especial que disfrutamos mucho y una de las visitas que más nos gustó de nuestra ruta por del Loira. Por eso ahora nos hace decir que ¡Chambord se ve bien! 

 

Escalera de Leonardo

Escalera de Leonardo

 

About Marcos

Musico, viajero y entusiasta

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